Cada 30 de abril, México conmemora el
Día de las Infancias, una fecha que suele estar acompañada de celebraciones,
festivales escolares y discursos sobre la importancia de proteger a niñas,
niños y adolescentes. Sin embargo, esta fecha también debe ser una oportunidad
para mirar con seriedad las violaciones a los derechos humanos que persisten
contra este sector de la población, especialmente contra las niñas y
adolescentes, quienes enfrentan violencias específicas por razones de género.
Hablar de infancia también implica
hablar de desigualdad, discriminación y violencia estructural. No podemos
celebrar plenamente mientras en nuestro país siguen siendo asesinadas niñas y
adolescentes por el hecho de ser mujeres. El feminicidio infantil y adolescente
representa una de las expresiones más graves de esta realidad y una de las
mayores deudas del Estado mexicano.
La Ley General de Acceso de las Mujeres
a una Vida Libre de Violencias define la violencia contra las mujeres como
cualquier acción u omisión basada en el género que cause o busque causar daño
psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o incluso la muerte, tanto
en el ámbito público como en el privado. Esta definición reconoce que la
violencia no inicia con el asesinato, sino mucho antes: en el control, en el
abuso, en la agresión cotidiana, en la negligencia institucional y en la
normalización de la desigualdad.
La misma ley, en su artículo 21, define
la violencia feminicida como la forma extrema de violencia de género contra
mujeres, adolescentes y niñas, producto de la violación de sus derechos humanos
y del ejercicio abusivo del poder. Esta violencia se expresa mediante conductas
de odio, discriminación y agresiones que ponen en riesgo su vida o culminan en
muertes violentas como el feminicidio.
Por su parte, el Código Penal Federal
establece en su artículo 325 que comete feminicidio quien prive de la vida a
una mujer por razones de género. La ley señala que estas razones existen cuando
hay antecedentes de violencia, amenazas, abuso sexual, lesiones degradantes,
relaciones de poder o cuando el cuerpo de la víctima es expuesto públicamente,
entre otras circunstancias.
Es importante subrayar que el feminicidio no es un homicidio común. Es la consecuencia más extrema de una violencia sistemática y estructural sostenida por la desigualdad y por la tolerancia social e institucional hacia la violencia contra las mujeres. Cuando la víctima es una niña o una adolescente, la gravedad es aún mayor, porque se intersectan dos condiciones de vulnerabilidad: la edad y el género.
La Red por los Derechos de la Infancia
en México (REDIM) ha documentado con claridad esta problemática. De enero a
diciembre de 2024 se registraron 79 feminicidios de niñas y adolescentes de
entre 0 y 17 años en el país. En 2025, aunque la cifra disminuyó a 63 casos,
esto sigue significando que cada cinco días y medio una menor de edad fue
asesinada por razones de género.
Además, la violencia con arma de fuego
aumentó: mientras en 2024 se registraron 12 feminicidios con arma de fuego, en
2025 fueron 14. Esto demuestra que no estamos frente a hechos aislados, sino
ante una violencia persistente que sigue arrebatando vidas.
Aunque los datos muestran una
disminución respecto a años anteriores, sería un error conformarnos con una
baja estadística. La pregunta de fondo sigue siendo la misma: ¿por qué sigue
siendo posible que una niña sea asesinada por razones de género en México?
Desde una perspectiva de derechos de la
infancia, la respuesta obliga a revisar no solo la procuración de justicia,
sino también la prevención. La violencia feminicida no aparece de un día para
otro. Se construye desde la tolerancia a la violencia familiar, desde el
silencio frente al abuso sexual, desde la revictimización institucional, desde
la falta de educación en igualdad y desde la ausencia de políticas públicas
efectivas.
Las niñas y adolescentes no necesitan
discursos de protección; necesitan garantías reales de seguridad, acceso a la
justicia, escuelas libres de violencia, instituciones que actúen con
perspectiva de género y un Estado que coloque su vida y su dignidad en el
centro de sus decisiones.
El Día de las Infancias debe ser también
una fecha para exigir. Defender los derechos de niñas, niños y adolescentes
implica reconocer que no todas las infancias viven las mismas condiciones y que
las niñas enfrentan violencias específicas que requieren respuestas
específicas.
No puede hablarse de bienestar infantil
mientras persista el feminicidio de niñas y adolescentes. No puede haber
celebración verdadera cuando el miedo sigue formando parte de su vida
cotidiana. Y no puede haber justicia mientras la violencia siga encontrando
impunidad.
Visibilizar esta realidad no busca
opacar la conmemoración del 30 de abril, sino darle sentido. Porque proteger a
las infancias también significa nombrar las violencias que las atraviesan y
exigir que ninguna niña más sea asesinada por el simple hecho de ser mujer.
Fuentes consultadas
- Cámara
de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2025). Ley General de Acceso
de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias. México: Diario Oficial
de la Federación.
- Cámara
de Diputados del H. Congreso de la Unión. (2025). Código Penal Federal,
artículo 325. México: Diario Oficial de la Federación.
- Red
por los Derechos de la Infancia en México (REDIM). (2024, 23 de
septiembre). Feminicidio de niñas y adolescentes en México (a agosto de
2024). Blog de Notas. Recuperado de: https://blog.derechosinfancia.org.mx/2024/09/23/feminicidio-de-ninas-y-adolescentes-en-mexico-a-agosto-de-2024/
- Red
por los Derechos de la Infancia en México (REDIM). (2026). Feminicidio
de niñas y adolescentes en México (cifras actualizadas 2025). Blog de
Notas y análisis con base en datos del SESNSP.
- Secretariado
Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). (2025). Información
sobre violencia contra las mujeres. Incidencia delictiva y llamadas de
emergencia 9-1-1. México: Gobierno de México.
- Secretaría
de Gobernación. (2025). Estadísticas de incidencia delictiva del fuero
común 2015-2025. México: Gobierno de México
